Alfred Herrhausen nació en Essen, en 1930. En el seno de una familia católica. Su educación primaria y parte de la secundaria tuvo lugar bajo el dominio nazi. Durante el final de la secundaria y su pase por la Universidad de Colonia, Herrhausen empezó a conocer y valorar las virtudes de los regímenes políticos democráticos. También se acercó a personalidades como Alfred Müller-Armack o Gerhard Weisser, quienes le familiarizaron, respectivamente, con la economía social de mercado y con la visión económica socialdemócrata. Fue su suegro, el dirigente socialdemócrata Paul Sattler, quien le proporcionó su primer trabajo relevante en la VEW, la principal empresa energética de Westfalia.
La miniserie documental Herrhausen: el banquero y la bomba (Herrhausen-Der Herr des Geldes) hace particular hincapié en las bases biográficas y la evolución personal y política del que fue, sin ninguna duda, uno de los protagonistas de la evolución de la Alemania y la Europa de posguerra. Herrhausen sintetiza el espacio cultural-intelectual común que compartían las fuerzas políticas democristianas y socialdemócratas en Alemania, Francia, Italia, Bélgica y los Países Bajos. Todos ellos, Estados devastados por la Segunda Guerra Mundial y con un fuerte anhelo, en sus ciudadanías, por construir un espacio común europeo de paz, prosperidad y seguridad.
La figura de Herrhausen (un “Señor del Dinero”, como indica el título de la miniserie en el alemán original) resulta especialmente atractiva por su heterodoxa visión de la economía y de las finanzas respecto a las ideas imperantes en la época. Su propuesta de condonar la deuda de los países emergentes ha seguido siendo reivindicada, hasta nuestros días, por las fuerzas más a la izquierda del espectro político.
La prematura muerte del dirigente empresarial germano, a causa de un potente y sofisticado artefacto explosivo, sigue sin tener autores conocidos. La reivindicación inicial del atentado, por parte de una ya agonizante RAF-Fracción del Ejército Rojo, no se pudo corroborar en posteriores investigaciones.
La obra se desarrolla a lo largo de cuatro capítulos, de una duración comprendida entre los 44 y los 60 minutos. Se trata, sin duda, de una interesante producción audiovisual que nos ayuda a entender las bases sobre las que se ha edificado la actual convivencia europea. Unas bases que sufrieron muchas trepidaciones en su momento, pero que nos han dejado un ilusionante proyecto de convivencia, próspera y pacífica, que se consolida a diario, a pesar de los esfuerzos de las fuerzas reaccionarias locales e internacionales.
C.V.M.
Pia Strietmann (Münster, 1978). Directora de cine y televisión. Su ópera prima fue Tage, die bleiben (Los días que quedan), estrenada en 2011. Desde 2017 sus obras se han centrado en los géneros misterio/thriller/true crime. Herrhausen: el banquero y la bomba es su última producción.

