Durante la era del neoliberalismo, el Estado fue presentado como el origen de muchos de los problemas económicos, sociales y políticos, y siempre aparecía como una entidad parasitaria que tenía la tendencia a intervenir y obstaculizar la acción espontánea de la sociedad y del mercado. Según el autor, resulta curioso que la gran crisis del Estado no haya venido de la mano del triunfo del socialismo, como auguraba Engels, sino del auge del capitalismo.
Pero la crisis del modelo neoliberal y su globalización, que viene marcada por la crisis financiera de 2008 y la pandemia de 2020, ha dado lugar a una revalorización del papel del Estado como una entidad activa y dinámica, que interviene en todos los ámbitos de la realidad y a la que se atribuyen características positivas como “inversor, emprendedor o protector”. Gerbaudo denomina “neoestatismo” este cambio de visión política que ha llevado a la aceptación de una mayor intervención estatal prácticamente en todo el espectro ideológico, de izquierda a derecha. En consecuencia, el neoestatismo no es por sí mismo ni de derechas ni de izquierdas, sino que se decantará hacia un lado u otro en función de cómo se definan y delimiten los conceptos de “control”, “protección” y “soberanía”. Sobre estos pilares se erige el neoestatismo de la nueva derecha nacionalista, por un lado, y el neoestatismo de una nueva izquierda socialista. Ambos modelos se alejan de lo que el autor denomina el “centro liberal”, que es el espacio del neoliberalismo y hacia el que han convergido tanto la izquierda como la derecha durante las últimas décadas y que ahora está en una crisis profunda.
Los excesos del mercado propiciados por la globalización neoliberal han provocado una sensación generalizada de desorden y vulnerabilidad, a la que se quiere hacer frente con un fortalecimiento del papel del Estado para controlar un mundo que parece fuera de control y proteger, porque parece que hay muchas razones para tener miedo y sentirse vulnerable. A estos conceptos se unen una nueva definición de la soberanía y de la seguridad.
A partir de esta premisa, Gerbaudo analiza en los dos primeros capítulos la crisis del neoliberalismo y el tránsito hacia el neoestatismo, y en los tres capítulos siguientes define, desde el punto de vista filosófico y político, los tres conceptos clave de soberanía, protección y control, analizando su definición tanto desde la derecha como desde la izquierda, para plantear en las conclusiones una visión de cómo debe ser el neoestatismo de la nueva izquierda socialista que, en sus palabras, “no solo debe mirar al Estado sino, más bien, hacerse Estados”, porque no solo se debe recuperar el poder del Estado, sino también “rescatar el poder creativo de la política y retomar la confianza en su capacidad para definir el curso de la historia”.
Se trata, en definitiva, de un análisis afinado de la situación actual y de una propuesta para definir el nuevo marco intelectual en el que se van a mover los movimientos políticos e ideológicos de las próximas décadas. Una vez abandonado el neoliberalismo y agotado el papel del populismo como “pars destruens” del consenso neoliberal, el futuro se definirá a partir del papel que juegue la intervención del Estado, ya sea desde un prisma nacionalista y autoritario o desde una perspectiva socialista e igualitaria.
Una lectura recomendable para la reflexión y el debate.
Referencias
El texto va acompañado de numerosas notas a pie de página, que son en su totalidad referencias bibliográficas y que se pueden obviar en la lectura. Se echa en falta una bibliografía final con todas las obras (artículos y libros) citadas y, quizás, con sugerencias para profundizar en el estudio de algunos aspectos tratados en el texto.
F.G.L.
Paolo Gerbaudo (1979) es un sociólogo y politólogo italiano que actualmente dirige el Centro de Cultura Digital del King’s College de Londres y es investigador postdoctoral en la Universidad Complutense de Madrid. Sus líneas de investigación se centran en el activismo contemporáneo, la transformación de los partidos políticos, el populismo y la comunicación política. Es autor de Tweets and the Streets, The Mask and the Flag y The Digital Party. Además de publicar numerosos artículos en revistas especializadas, colabora en New Statesman, The Guardian y El País.
Enlaces
Tras la pandemia, el neoestatismo sustituye el neoliberalismo (El Grand Continent)

