Valores

El PSC es depositario de unos valores que forman parte de la tradición política de la Revolución Francesa y del Socialismo Democrático: los valores de la libertad, la igualdad y la solidaridad.

Los socialistas pensamos que una buena política debe proporcionar una lógica explicativa a lo que se hace, debe señalarse un objetivo a alcanzar y dibujar un camino de reformas para conseguirlo. Debe estar guiada, por tanto, por unos valores que dan sentido a la acción de la misma, configurando un relato sin el cual no hay POLÍTICA más allá de las políticas.

Estos son los valores que guían nuestro pensamiento y nuestra acción, y que se contraponen a los privilegios, las desigualdades y el individualismo insolidario. Son estos valores los que dan sentido al proyecto que defendemos y nos identifican como un actor diferenciado y con perfil propio en la vida colectiva. Unos valores que son plenamente vigentes y que nos sirven para formular, comunicar y aplicar nuestra acción política para dar respuestas a los problemas de la gente.

Nuestro socialismo es un ideal de valores colectivos que pretende alcanzar y asegurar la plenitud individual y el bienestar colectivo de la sociedad. Una sociedad en la que el progreso científico y técnico, y el desarrollo económico, sean instrumentos para el desarrollo social, cultural e individual. Una sociedad en la que nadie se sienta discriminado o marginado por razones de origen social o étnico, sexo, estado físico o mental, orientación sexual, religión o ideas políticas.

Vivimos un momento histórico en el que conviven posibilidades enormes para dar respuesta a los viejos problemas, con nuevos interrogantes, nuevos retos y la aparición de nuevas desigualdades. Por lo tanto, hay que actualizar el socialismo democrático dando un sentido nuevo a nuestros valores.

En primer lugar, la libertad. Reivindicamos un concepto de libertad ligado a la responsabilidad cívica y el compromiso con la sociedad. Una libertad inseparable del compromiso con la democracia. Una democracia basada en la utilización de instrumentos colectivos útiles y eficaces para los cambios sociales y políticos.

En segundo lugar, la justicia y la igualdad. Nos proponemos no sólo garantizar la igualdad de oportunidades, sino crear una sociedad de las oportunidades para todos a partir de políticas activas de igualdad. La justicia es el fin de toda discriminación contra los individuos y la consecución de la igualdad de derechos y oportunidades.

Y, en último lugar, la solidaridad. Nos proponemos dar sentido al concepto de sociedad como redistribuidora de riquezas y de oportunidades en todos los ámbitos y niveles de la administración pública. Y para ello, nos proponemos fortalecer y flexibilizar estas administraciones para dotarlas de capacidad de adaptación a las nuevas necesidades sociales.

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