Rechazamos la división en bloques, buscamos la transversalidad y el entendimiento entre diferentes

  • MIQUEL ICETA
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Intervención del presidente del grupo parlamentario Socialistes-Unidos para Avanzar en el debate sobre la Cataluña Real en el Parlamento de Cataluña

Gracias, señor presidente,

Muy Honorable presidente de la Generalitat, miembros del Gobierno

Diputados y diputadas,

Cataluña real. ¿Cuál es la Cataluña real? La de los 7 millones y medio de ciudadanos Y ciudadanas, que viven en 41 comarcas y en el Valle de Aran, una Cataluña con realidades territoriales y sociales muy diversas, con necesidades muy variadas.

Cataluña es un país que tiene muchos triunfos en la mano. Trabajadores y trabajadoras capacidades, emprendedores y emprendedoras con gran empuje, autónomos, profesionales, científicos y científicas, servidores y servidoras públicas, sindicalistas capaces de reivindicar y acordar, estudiantes bien preparados y preparadas, empresarios y empresarias dispuestos a arriesgar, un buen profesorado, un buen clima, una ubicación geográfica estratégica, mar, montaña, ríos, buenas comunicaciones, puertos y aeropuertos de primera, capacidad de atraer turismo, inversiones y proyectos empresariales ... Cataluña son muchas cosas y muy buenas. Y desde nuestro punto de vista un buen Gobierno sabría sacar muy buen rendimiento de todos estos triunfos.

Cataluña es Barcelona y su región metropolitana pero también las comarcas que están perdiendo población. Y como he hecho antes y recuerdo, citaré expresamente el Alt Urgell, Alta Ribagorça, Baix Ebre, Berguedà, Conca de Barberà, Garrigues, Montsià, Pallars Jussà, Pallars Sobirà, Priorat, Ribera d'Ebre, Ripollès y la Terra Alta.

La Cataluña real son también muchas cosas que no son positivas. También problemas: desempleo, pobreza, desigualdades, personas mayores que viven en soledad, dificultades de acogida de recién llegados, grandes desequilibrios territoriales, dificultades para la emancipación juvenil, escasez de vivienda social, brecha salarial entre hombres y mujeres ... Cataluña es HP y Facebook, pero también las dificultades de Nissan. Por lo tanto cuando intentamos hacer un diagnóstico lo más equilibrado posible, no sólo nos podemos refugiar en aquellas cosas que van bien, que lógicamente las debemos exhibir y sacar el máximo provecho, sino también reconocer que no todo es un camino de rosas .

El gobierno catalán dispone de un presupuesto de 38.000 millones de euros y 230.000 servidores públicos ... Creemos que con estos recursos se puede hacer más y mejor y esto no es contradictorio con pedir más, al exigir un trato justo que nos conviene.

Cuando preguntamos a la ciudadanía, a parte de los problemas económicos que le angustian, mencionan como problema principal la política y los políticos.

Seguramente pesa mucho la situación actual en que la política y los que estaban al frente de las instituciones crearon problemas que luego se han visto incapaces de resolver con importantes consecuencias para todos. Y la sensación de callejón sin salida, de expectativas frustradas, de impotencia, de temor a la fractura, de incertidumbre, son sensaciones que comparten hoy muchos catalanes y catalanas.

Rehuimos lo que nos divide, profundizamos en lo que puede unirnos. Rechazamos la división en bloques, buscamos la transversalidad y el entendimiento entre diferentes. Saludo a los acuerdos tan variados que se están produciendo por todo el país y entenderán que hoy salude especialmente el acuerdo del Área Metropolitana de Barcelona integrado por cuatro fuerzas políticas. Yo creo que es un camino que hay que seguir de cerca.

Iría bien que nos comprometiéramos todos juntos a la estabilidad, que nos alejáramos de las derivas unilaterales e ilegales que lejos de resolver nada lo han envuelto todo. Es decir, todo lo contrario de "lo volveremos a hacer". No tiene ningún sentido perseverar en el error. Esto no quiere decir que nadie tenga que renunciar a sus objetivos pero sí que hay que pasar a un escenario muy diferente. Y si me lo permite, porque usted ha hablado mucho de deslealtades, la madre de todas las deslealtades es haberse querido conversar Constitución y el Estatuto. Y créame si le digo que, al final, es negociar o romper. No hay camino del medio. Y un gobierno debe tomar esta primera opción. A veces, en escucharlo a usted, parece que hayan decidido de nuevo intentar romper.

Este debate puede ser una oportunidad perdida si se convierte en una nueva ocasión para tirarnos los trastos a la cabeza unos a otros. Esto no quita que nosotros hacemos una valoración negativa de la gestión de su gobierno. Pero tal vez podemos intentar que sea un debate útil si identificamos los problemas más gruesos, las principales prioridades y somos capaces de acordar algunas medidas para abordarlas.

Este es el sentido de nuestra intervención.

Queremos contribuir, y pedir al gobierno que contribuya también, la creación de un clima de diálogo y entendimiento entre los partidos catalanes a partir del respeto del pluralismo político, que es la mejor garantía de convivencia.

Reiteramos la necesidad de combatir y aislar el racismo y la xenofobia, de erradicar los discursos de odio y deshumanización, y de combatir toda forma de intimidación o violencia.

Reiteramos la necesidad de que se produzca una renuncia expresa a vías unilaterales, que se garantice en todo momento el respeto a la legalidad y al actual marco institucional, así como los mecanismos y mayorías previstos para su reforma.

Diálogo, negociación y pacto. Este es el único camino. Amplias mayorías. Cuanto más profunda o radical se quiera la reforma, más amplia es la mayoría necesaria.

Creemos que hay que recuperar con plenitud el sentido institucional y asegurar que las instituciones estén al servicio del conjunto de la ciudadanía.

Los propongo tres grandes objetivos: rehacer el consenso social y político, impulsar el progreso económico y fortalecer la cohesión social. Para ello queremos establecer seis grandes prioridades de país.

 

Prioridad de país número 1, que puede ser ampliamente compartida: promover un desarrollo económico próspero y justo.

El futuro económico de Cataluña pasa por un crecimiento basado en el conocimiento. Queremos que Cataluña sea el país del talento y el conocimiento, y un polo internacional de primer nivel de investigación e innovación.

No queremos ser un país low cost que atrae inversiones por los bajos costes de la fuerza del trabajo. Este es un modelo que no genera puestos de trabajo estables ni valor añadido a nuestra economía.

El futuro es del conocimiento, será de la industria del conocimiento y de los países del conocimiento. Es decir, de aquellos que tienen claro que hay que poner el conocimiento en el centro de la economía, que hay que localizarlo en el territorio para generar innovación, competitividad, riqueza y bienestar.

En los últimos años, desde 2012, el Gobierno de la Generalitat ha reducido los presupuestos dedicados al conocimiento (universidades y centros de investigación) en un 30% y ha aumentado los precios públicos de las universidades públicas un 66%, dificultando el acceso y la igualdad a los jóvenes que buscan oportunidades de futuro. Por lo tanto hay que cambiar esta deriva tanto negativa, porque es en las universidades, los institutos y los centros de investigación donde se genera el conocimiento y donde se transfiere este para generar riqueza económica y bienestar social.

Ante los retos que se nos presentan como la digitalización, la inteligencia artificial, los nuevos modelos energéticos, la industria 4.0 ... para poder abordar estos retos es necesario que el conocimiento esté en el centro de nuestras políticas.

 

Prioridad de país número 2: la educación pública.

La inversión pública que el gobierno de la Generalitat destina a educación es de las más bajas de Europa, del orden de un 2,8% del PIB. Estamos lejos de la inversión que la propia Ley de Educación de Cataluña (LEC) proponía para el 2017 y que fue fijada en un 6% del PIB, y la comparativa con otras comunidades autónomas refleja como los gobiernos de Cataluña desde 2010 han penalizado la educación mucho más que otras comunidades autónomas.

Tanto es así, que mientras la inversión pública en educación disminuía en los últimos años en casi un 20%, el gasto de las familias en educación aumentaba más de un 27%. Y tal vez esto explica el por qué el nivel de renta familiar condiciona en Cataluña más que en otras comunidades el rendimiento académico del alumnado. Y por lo tanto nosotros queremos un sistema educativo que garantice la equidad mejor que en la actualidad.

Se ha hablado de la necesidad de mejorar la financiación de las guarderías municipales, de la necesidad de avanzar en el modelo de escuela inclusiva, y nosotros tampoco olvidemos un reto aún para alcanzar que es el dominio de una tercera lengua , aunque lejano en nuestro país.

 

Prioridad de país número 3: la sanidad pública.

Desde el año 2010 el sistema sanitario público ha sufrido recortes importantes, que han hecho disminuir el gasto per cápita en salud. Estos recortes han afectado a la reducción de servicios, han agravado las inequidades territoriales, han provocado el cierre de camas, y un incremento de las listas de espera.

Nos ha dicho que han contratado 250 médicos, nosotros sólo nos constan 122. Estamos lejos de lo que necesitamos si queremos atacar de verdad las listas de espera y estas desigualdades territoriales que se producen.

Mientras la calidad asistencial pública disminuye, la accesibilidad al sistema se complica y se aleja en el tiempo. La ciudadanía deja de creer en el sistema público y se incrementa la contratación de un seguro privado. Es un indicador que nos apunta la necesidad de apretar más - en eso sí, "Apretad" - en la sanidad pública.

 

Prioridad de país número 4: la lucha contra las desigualdades.

Hemos hablado de listas de espera, de residencias, de las dificultades del sistema de dependencia en Cataluña, nos decía que una de las dificultades fundamentales eran los problemas de financiación derivados de la falta de cumplimiento de compromisos del Estado. Pero aquí suerte hemos tenido de los ayuntamientos, que se han visto con una limitación competencial y presupuestaria mucho mayor que la Generalitat lo que la Generalitat no podía.

Por otra parte, la cartera de Servicios de la Ley de Servicios Sociales de Cataluña no se ha actualizado de acuerdo con las necesidades crecientes fruto de la crisis económica y social, ni tampoco en los plazos que marca la ley. Tampoco se ha conseguido una adecuación entre la Cartera y las previsiones de la Ley 14/2010. Por otra parte, y no me puedo extender el sistema de protección a la infancia necesita urgentemente un cambio profundo, y también necesitan un renovado impulso las políticas de vivienda.

 

Prioridad de país número 5: combatir los desequilibrios territoriales.

A la pregunta que le hacía esta mañana he hablado, y he podido constatar una coincidencia de diagnóstico y de preocupación, ahora hay que poner manos a la obra.

 

Prioridad de país número 6: el cambio climático

Es hora de reconocer y actuar sobre la emergencia climática, el Gobierno ha declarado esta situación y es consciente y tenemos que hacer un esfuerzo de pedagogía social y de políticas públicas también para alcanzar los objetivos que nos hemos fijado, comprometiéndose con el horizonte de total descarbonización en 2050, e impulsando un nuevo acuerdo verde, un "Green New Deal" en Cataluña de acuerdo con España y la Unión Europea con financiación suficiente para garantizar la creación de empleo y una transición justa en los sectores y territorios más vulnerables ante los necesarios cambios en las formas de producción y de consumo.

Debemos incorporar en nuestras reflexiones la consideración de los "límites". La tierra es una, no hay plan B. El país también es uno, y desde este punto de vista queremos saludar los esfuerzos de una mayor protección del territorio de los que usted hoy también se ha hecho eco.

Hay que adoptar un nuevo enfoque de la política de infraestructuras, para garantizar el derecho a la movilidad de forma segura y sostenible. Hay que impulsar el transporte público y la electrificación del transporte, la lucha a favor de la calidad del aire, la reducción de la contaminación y la reducción del impacto ambiental de las infraestructuras.

Esto debe ser compatible con las necesidades del país. Nosotros no planteamos por ejemplo una oposición absoluta a una eventual ampliación del aeropuerto de Barcelona. Si necesitamos tendremos que trabajar, decidir, acordar y tomar decisiones que impactarán en nuestro país en los próximos 20 o 30 años.

Consideramos fundamental el aumento del peso de la industria en nuestro tejido productivo, para contribuir a un empleo más estable y una menor vulnerabilidad y dependencia exterior de nuestra economía. El Pacto por la Industria necesita de un nuevo y renovado impulso y también de compromiso económico. El sector industrial debe adaptarse a la globalización, a la transición ecológica ya la transición digital. Y eso muchas empresas, pequeñas y medianas sobre todo no están en condiciones de hacerlo solas. Hay que promover el liderazgo de la industria catalana en sectores como los de acumulación de energía y equipamientos para la electrificación del transporte.

La verdad es que yo creo que desde el punto de vista de las prioridades podemos ponernos de acuerdo con relativa sencillez.

La prueba del nuevo es si somos capaces todos de aprobar unos Presupuestos para el año próximo que atiendan estas y otras necesidades. Por ello es necesario que el Gobierno presente el proyecto de Presupuestos para 2020 y el proyecto de Medidas Fiscales y Financieras para 2020. Queremos que lo haga, como está establecido en nuestras leyes, antes de que finalice el mes de octubre. 

Si ustedes quieren estamos dispuestos a hablar de ello.

Muchas gracias.

 

 

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